Noticias, Opinión del experto, Sin categoría|4 diciembre, 2012 12:30 PM

La fatiga

Aunque en la actualidad la fatiga es reconocida como uno de los síntomas más frecuentes en la esclerosis múltiple (EM), la padecen entre el 75% y 95% de los pacientes. Aproximadamente en  20% de los pacientes, la fatiga  es uno de los principales factores de incapacidad.

Su intensidad provoca limitaciones en la vida laboral y social, y en muchas ocasiones implica la necesidad de ayuda para las labores cotidianas. La fatiga se cita en ocasiones como un síntoma prodrómico inespecífico. En otras, también se ha descrito como un síntoma peculiar que puede y debe ser diferenciado clínicamente de la fatiga natural o de la fatiga patológica que acompaña a otras enfermedades y a alteraciones de la marcha en las que se requiere más esfuerzo, como son la espasticidad, ataxia o paresias. Se afirma que puede dudarse del diagnóstico de esclerosis múltiple, si este síntoma no está presente.

CARACTERÍSTICAS DE LA FATIGA EN LA EM

Los pacientes con esclerosis múltiple refieren de modo muy variable su cansancio. Cada paciente vivirá y sentirá la fatiga de modo distinto a lo largo de su vida, con variaciones incluso dentro del mismo día. Es un síntoma fluctuante, independiente muchas veces de factores externos. Los pacientes con EM pueden tener episodios de fatiga aguda coincidiendo con brotes o enfermedades intercurrentes (infecciones virales o bacterianas, cambios de temperatura o en el tiempo atmosférico).

Además, existe en muchos o en los mismos pacientes incluso, fatiga crónica, es decir, sensación de fatiga durante más del 50% del tiempo durante al menos seis semanas, limitando las actividades o disminuyendo la calidad de vida. No hay acuerdo sobre el predominio con respecto a las horas del día. El ejercicio y la elevación de la temperatura son factores agravantes de la fatiga, y de otros síntomas de la enfermedad. De hecho el test del baño caliente se ha usado como prueba diagnóstica. Sin embargo, hay un porcentaje de pacientes con fatiga que no sufren el fenómeno de Uhthoff.

Krupp describe la fatiga en sujetos sanos y en pacientes con esclerosis múltiple y concluye tras usar un cuestionario sobre las cualidades, producción y gravedad de la fatiga, que este síntoma aparece con entidad propia en los pacientes con esclerosis múltiple, y que no corresponde a la sensación de fatiga normal de los sujetos. En el mismo trabajo indica cualidades de la fatiga típica de la esclerosis múltiple que la diferencian de la fatiga de otras enfermedades; estas cualidades serían el empeoramiento con la elevación de temperaturas, la mejoría con temperaturas bajas, y el agravamiento de otros síntomas.

La amplia variabilidad en la descripción ha llevado a plantear si el síntoma fatiga es único o incluye distintos tipos, con diferente fisiopatología. Sin embargo, las publicaciones sobre el síntoma fatiga no tienen en cuenta estas posibles variedades, por lo que resulta difícil comparar los resultados. Este fue el motivo por el que en la Unidad de Esclerosis Múltiple de la Clínica Universitaria de Navarra, se realizó un estudio aplicando un cuestionario de 34 preguntas a 100 pacientes con esclerosis múltiple, intentando precisar estas quejas. Se concluyó que la fatiga podía clasificarse adecuadamente en alguno de estos tres tipos: sensación de cansancio en reposo, a la que se llamó astenia, sensación de cansancio tras la realización de un ejercicio, que fue denominada fatigabilidad, y empeoramiento de síntomas de la enfermedad con el ejercicio11.

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